Su primera obra la publicó en 1758 con tan solo veintiún años, cuatro antes de que lograra el bachillerato en Filosofía. Una obra que tituló: “Tabla para saber todos los días del año a qué hora y minutos sale el sol y se pone en Valencia”, y que publicó José Esteban Dolz, un impresor valenciano del Tribunal del Santo Oficio.

xvfxgdgdgfEn 1761 el científico bigastrense participó en la corrección de una bella obra cartográfica titulada: “Mapa del Arzobispado de Valencia dispuesto de orden del Ilustrísimo Señor Arzobispo y Cabildo de su Santa Iglesia Metropolitana”, confeccionado por Hipólito Ricarte, un talentoso pintor, grabador e impresor valenciano, y también en la realización de una serie de índices con carácter científico: “Índice copioso y circunstanciado, dispuesto en orden alfabético, de las cosas notables que se hallan en las Instituciones de Piquer”, “Índice alfabético de plantas con el nombre científico y común”, “Términos de Jardinería de Herrera”, “Índice de disertaciones químicas”, “Vocabularium Botanicum Latino-Hispanicum ex variis Auctorius Collectum”.

En 1774 -tras una etapa de aprendizaje en la cual obtuvo conocimientos de latín, griego, francés y árabe- publicó una obra redactada en latín que tituló: “Problema physicum de mirabili quodam repulsionis effectu ex succi Tithymali in aquam instillatione resultante”, en la cual trataba supuestos sobre electricidad estática.

En 1782 publica una serie de tratados de matemáticas que titula como “Discurso sobre un nuevo metodo facil i expedito de demonstrar las proposiciones matematicas fundadas en proporcionalidad” y “Breve método para la cobranza y pago de cualesquiera cantidades en la especie de monedas de oro según el valor que ultimamente se las ha dado por su Magestad en su Real Pragmática de 17 de julio de 1779”.

En 1785 publica un tratado sobre el planeta Hersel que tituló: “Curso del nuevo planeta Hersel en el año de 1786 ilustrado con otras muchas observaciones astronómicas, y modo de reducirlas a otros tiempos y lugares”, en el que pretende ofrecer una serie de pautas para poder observar el planeta Hersel desde Valencia durante el año siguiente al de la publicación del tratado.

Dos años después, en 1787, Thomas Villanova publica un nuevo tratado sobre la observación del planeta Hersel titulado: “Modo fácil de observar el planeta Hersel en su movimiento del año 1788 con otras varias observaciones astronómicas, todo manifestado en un mapa celeste muy puntual, y acomodado á cualquier lugar sin distincion de Meridianos ni Latitudes”.

Dichos estudios llegarían hasta el Observatorio de París, donde se reconocería el valor de su trabajo concediéndole el título de Socio de Mérito de l’Académie des Sciences de Paris.

De esta manera, muchas de sus obras fueron aclamadas entre los círculos científicos de la época: “Catálogo de las estrellas fijas”, Método curativo antirreumático”, Tratado sobre la electricidad”, Instrucción sobre las máquinas aerostáticas”, Cálculos sobre la posición y movimiento de varios planetas”, etc. Así hasta alcanzar una producción científica que superó el medio centenar de obras y tratados que le valieron el reconocimiento como socio de mérito de la Real Academia Médica Matritense, de la Real Academia Médico-Práctica de Barcelona y del Real Colegio de Medicina de Madrid.

La labor del científico bigastrense fue tan valiosa que en los círculos de investigación botánica le dedicaron el descubrimiento de un nuevo género de plantas, nombrándolo en su honor como el género Villanova, nombre que todavía conserva y que comprende catorce especies de plantas.

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